Entre los destinos que los editores de National Geographic sugieren visitar el año que viene a través de su designación como Best of the World, resalta el País Vasco, una joya enclavada en el norte de España que combina paisajes naturales espectaculares, una cultura milenaria, una de las ofertas gastronómicas más admiradas del mundo y fiestas populares de lo más atractivas. Aunque siempre ha sido un destino que fascina al viajero, el 2026 se presenta como un año especialmente atractivo para descubrir (o redescubrir) esta región única. Os damos nueve motivos para disfrutar de esta comunidad autónoma.
1. El verano del eclipse
Ningún habitante de España ha presenciado un eclipse solar total en la Península Ibérica porque el último sucedió en 1912. Por fin, el 12 de agosto de 2026 otro podrá contemplarse este fenómeno astronómico al 100% de su plenitud en diferentes regiones del norte peninsular. Entre ellas destaca el País Vasco, sobre todo las provincias de Vizcaya y de Álava, donde la ‘desaparición’ del sol durará alrededor de un minuto.
Esta es una oportunidad única para adentrarse en los valles y destinos más desconocidos y despoblados del País Vasco, donde el verano estará marcado por esta fecha tan especial. Los más recomendables son el Parque Natural de Izki, el único destino Starlight de esta región, así como otros refugios oscuros de Euskadi como el Parque Natural de Urkiola, el Parque Natural de Gorbeia o el valle de Aramaio. Para una observación segura, se recomienda usar gafas o telescopios con filtros protectores.
2. Bilbao amplía su oferta cultural
Desde que el Museo Guggenheim, obra de Frank Gehry, transformó la ciudad en 1997, Bilbao se ha convertido en un destino imprescindible para los amantes del arte y la arquitectura. El pasado 16 de abril, el Museo de Bellas Artes de Bilbao anunció que la fecha de la apertura de su ampliación será el 24 de junio de 2026, cuando se inaugure Agravitas, el nombre con el que los estudios de Norman Foster y Luis Mari Uriarte bautizaron dicho proyecto. Tras esta inauguración, esta institución no solo renovará su imagen, también contará con 5.000 m2 más de espacio expositivo, entre los que destaca la creación de una sala de exposiciones llamada BBK-Museoa.
Esta remodelación viene con un regreso debajo de la brazo. Siete años más tarde de su traslado al museo Chillida Leku por motivos de conservación, el Elogio del hierro III de Eduardo Chillida regresa a Bilbao, para que puedan disfrutarla todos los que paseen por la plaza Chillida.
3. Una gastronomía inagotable
El País Vasco tiene 22 restaurantes con estrellas Michelin en 2025, cuatro de ellos con tres galardones: Arzak, Akelarre, Martín Berasategui y Azurmendi. Es por ello que presume de tener la mayor concentración de estos premios por habitante en Europa. A ello hay que sumarle la segunda posición de Etxebarri en el ránking mundial de restaurantes que elabora cada año 50 Best. Pero, por más que la alta cocina sea una carta de presentación indiscutible, esta región es mucho más.
Por un lado está la gastronomía en miniatura que ofrecen los pintxos. En 2026, Euskadi celebra el 50º aniversario de la Sociedad Vasca de Gastronomía Moderna, con eventos que van desde rutas de pintxos renovadas, concursos culinarios abiertos al público, hasta jornadas de cocina tradicional en las distintas sociedades gastronómicas que mantienen viva esta tradición. Probar un bacalao al pil-pil, los tradicionales talos (tortas planas hechas de harina de maíz, agua y sal) o una gilda en una taberna centenaria, es el broche a una jornada de paseo por la región.
Por el otro, está una nueva generación de hosteleros que apuestan por honrar al producto y reconectar con la tierra y las raíces. A ellos hay que sumarle otros proyectos gastronómicos singulares, como el de Laia, en Hondarribia, elegido como el mejor restaurante de carnes de Europa o la heladería Dona Doni, en Getaria, donde los expertos afirman que sirven uno de los mejores helados del mundo.
4. Naturaleza accesible
Desde los acantilados de la Costa Vasca hasta los valles del interior, Euskadi es un paraíso natural que en 2026 potencia sus rutas y experiencias sostenibles. La apertura del nuevo Parque Natural de Aiako Harria-Ekain, que combina protección ecológica con acceso responsable para senderistas, ciclistas y observadores de aves, marca un hito en el ecoturismo de la región.
Además, rutas míticas como el Camino de Santiago del Norte o el GR-121 (la vuelta a Guipúzcoa) están siendo renovadas con nueva señalización, albergues ecológicos y propuestas interpretativas. Ya sea caminando por los hayedos de Gorbeia, remando en las aguas tranquilas de Urdaibai, o avistando cetáceos frente a las costas de Getaria, el País Vasco invita a reconectar con la naturaleza.
5. Nueva estación de tren de Donosti-San Sebastián
La nueva Estación del Norte, en San Sebastián, apunta a liderar la innovación ferroviaria en la región con la llegada de la Y vasca, o sea el desarrollo de la alta velocidad en el País Vasco. La futura terminal de Atotxa está siendo renovada con una inversión de 93 millones de euros, para convertirse en la primera estación en recibir a los AVE, hito programado para 2030. El futuro edificio combinará elementos históricos como la marquesina original, que data de 1880, con una arquitectura contemporánea donde la infraestructura de 7.400 m2 se organizará en dos niveles y amplios espacios subterráneos; en que se desplegarán seis vías y cinco andenes. Además, las obras contemplan mejorar las conexiones con autobuses y otros medios de transporte, y la creación de una plaza pública de 5.700 m2 frente a la sede de Tabakalera.
6. Festivales y más festivales
Música, artes audiovisuales y gastronomía concentran una larga lista de eventos en varias ciudades del País Vasco. Seguramente el más importante es el Festival Internacional de Cine de San Sebastián: creado en 1953, es uno de los acontecimientos cinematográficos más prestigiosos de Europa. Programado del 18 al 26 de septiembre, el punto cumbre es la entrega de la apreciada Concha de Oro a la mejor película.
Del cine pasamos a la televisión, porque en la capital de Euskadi en la primera semana de septiembre tendrá lugar FesTVal (Festival de Televisión de Vitoria-Gasteiz), que además de presentación de series y programas, junto con mesas redondas y entrega de premios, dedica un amplio espacio a la radio.
En la segunda semana de octubre de 2026, el Kursaal donostiarra vuelve a convertirse en la meca mundial de la alta cocina con el festival San Sebastián Gastronomika, donde cocineros, empresarios, comunicadores y proveedores debaten sobre las tendencias del sector y presentan las últimas novedades en técnicas y sabores.
Desde 1996, el festival de jazz Donostiako Jazzaldia se ha consolidado como uno de los eventos más importantes de este género musical. La próxima edición será del 22 al 26 de julio, en que se presentarán entre 80 y 90 músicos y agrupaciones, donde muchos conciertos serán con entrada gratuita.
Y cerramos con otra cita clave de la agenda musical: el Bilbao BBK Live. Del 9 al 11 de julio, en el monte Kobetamendi, tendrá lugar la 20ª edición de este festival que abarca una gran diversidad de artistas del pop, el rock, el indie y la música electrónica, como sucedió este año con las presentaciones de Pulp, Bad Gyal y Kylie Minogue.
7. Paraíso del surf
El País Vasco es uno de los destinos más destacados para la práctica del surf en Europa y Zarautz es la localidad idónea. Situada en la provincia de Guipúzcoa, cuenta con una playa de más de dos kilómetros, ideal para surfistas de todos los niveles. Gracias a su orientación y condiciones constantes, ofrece olas durante todo el año, lo que la convierte en un punto de encuentro para surfistas locales e internacionales. Zarautz no solo destaca por su calidad de olas, sino también por su ambiente surfero, con escuelas, tiendas especializadas y competiciones como pruebas del circuito mundial. En tanto Mundaka, donde se encuentran espectaculares olas largas y tubulares, suele ser sede de campeonatos regionales y nacionales, que se organizan entre marzo y diciembre.
8. Arte, moda y pasado industrial
Además del Guggenheim y el de de Bellas Artes de Bilbao, o el centro Tabakalera o el San Telmo de San Sebastián, en diversos puntos del País Vasco hay varios museos a tener en cuenta. Por ejemplo, en Hernani se encuentra el Chillida-Leku, donde en un parque natural de 11 hectáreas se concentran importantes obras de este escultor vasco -además de otros artistas- como el Elogio del horizonte.
En Getaria, está el centro dedicado a uno de los grandes creadores españoles de la moda: el Museo Cristóbal Balenciaga, donde además de ver una amplia colección de vestidos, accesorios y bocetos del legendario diseñador, se puede conocer la evolución de la moda en el siglo XX.
En Vitoria-Gasteiz el arte está presente en Artium Museoa, que presenta una interesante colección dedicada a artistas vascos y de otros lugares de España, en los formatos de pintura, escultura, fotografía y videoarte.
Hay otros dos sitios clave para conocer el pasado industrial de estas tierras. Uno es el Museo Vasco del Ferrocarril, en Azpeitia (Guipúzcoa), que exhibe locomotoras y vagones históricos, y por medio de exposiciones interactivas se puede descubrir cómo este medio de transporte revolucionó los pueblos de la costa y el interior. El otro es el Museo de la Minería de Gallarta (Vizcaya), que por medio de maquetas, recreaciones de galerías subterráneas y con la exhibición de maquinarias originales uno puede conocer cómo era la actividad de los mineros y su importancia en la vida económica del País Vasco.
9. El turismo que se bebe
El txakoli es uno de los vinos más representativos del País Vasco, donde cada provincia cuenta con su DO: la Bizkaiko Txakolina (Vizcaya), Getariako Txakolina (Guipúzcoa) y la Arabako Txakolina (Álava). Este vino fresco y un pelín ácido, por lo general blanco, suele presentar aromas a cítricos que son un buen matiz para acompañar pescados y mariscos. Como símbolo de identidad vasca, también se lo suele beber solo o con pintxos en bares y tabernas, donde la tradición marca que se sirva en vasos pequeños, vertiendo el líquido desde una cierta altura (el txikiteo), para ayudar a oxigenar y resaltar sus burbujas.
Siguiendo con los vinos vascos, es fácil enamorarse de los elaborados en la Rioja Alavesa, zona que políticamente pertenece a Álava pero que tiene todas las características de los mejores Rioja. Allí predominan los vinos de las variedades Tempranillo, Garnacha y Graciano para los tintos, y Viura para los blancos; que según su proceso de vendimia y envejecimiento se clasifican como Crianza, Reserva o Gran Reserva. De hecho, gracias al preciso equilibrio de la vid, la acidez y las notas de madera de las barricas de roble, tienen un añejamiento muy elegante.
Se suele decir que Asturias es la meca de la sidra, pero esta bebida obtenida de la fermentación de la manzana tiene un lugar de importancia en la cultura del País Vasco, sobre todo en las provincias de Guipúzcoa y Vizcaya. Además de estar presente en las ciudades, la mejor forma de descubrirlas es en las sagardotegiak (sidrerías), donde en un ambiente que homenajea al pasado rural se sirve en dosis pequeñas, para apreciar los aromas y el ligero gas que presenta.